Remedios caseros de cicloturismo para las ortigas

Aprendizajes en los viajes de cicloturismo

Lo bonito de viajar en bicicleta es que sin uno darse ni cuenta se empapa de todo y todos los que le rodean. La realidad es que si uno se queda quieto lo más probable es que no le suceda nada. Para que ocurran las cosas, tiene que haber movimiento. Por eso, los viajes en bicicleta con la familia son una fuente maravillosa de enseñanzas.

En el viaje que hicimos en el verano de 2017: En bicicleta por Bélgica y los Países Bajos con tres niños conocimos a un montón de gente con muchas cosas interesantes que enseñarnos. Una de esas personas con “magia” fue Claudia, la madre de la familia que nos acogió a las siete de la tarde en Spekhoek cuando no teníamos ningún sitio para pasar la noche (ver crónica de la etapa 15 – De Zwolle a Spekhoek).

Mapa Spekhoek en Remedios Caseros de Cicloturismo - CicloTraveling

Aquella tarde de sorpresas y emociones, Claudia, además de ofrecernos su casa y su hospitalidad nos enseñó varios remedios caseros de cicloturismo que nos sorprendió a todos por su eficacia. Tanto fue así que no podíamos dejar de contároslo.

Remedios caseros de cicloturismo #1. ¿Cómo curar rozaduras de ortiga?

Cuando viajamos, en muchas ocasiones pasamos por zonas con muchas ortigas. En los Países Bajos y Bélgica nos sorprendió la cantidad tan abundante de estas plantas que nos fuimos encontrando a lo largo del recorrido. Había tantas y tan pegadas a los caminos que fue imposible no rozarnos con alguna.

El día que conocimos a la familia de Claudia y Ruud, Ángela se rozó con unas ortigas enormes que había junto al maizal. Los llantos despertaron a todos los vecinos en 20 km a la redonda. Os podéis imaginar. La zona de la rozadura comenzó a ponerse roja y empezó a salir una pequeña erupción.

En ese momento, la inercia fue a tocarla con la mano o a echar agua, pero Claudia nos dijo que jamás tocáramos la zona afectada con la mano. Que en su lugar, cogiéramos unas hojas verdes que había entre la hierba y las restregáramos por la zona de piel que entró en contacto con las ortigas. En cuestión de segundos el escozor cesó y la inflamación también.

Nos sorprendió tanto el remedio y nos pareció tan útil que decidimos hacer un vídeo para explicároslo con un ejemplo práctico.

Esperamos que os haya sido de tanta utilidad como a nosotros.

¡Un saludo CicloTravelers y cuidado con las ortigas!