Juan Tuñón y la Euroasiatika: de Avilés a Shangai en bicicleta

El pasado sábado tuvimos la grata oportunidad de conocer a un de esos nómadas que viven recorriendo el mundo a lomos de su bicicleta, Juan Tuñón. Asturiano de nacimiento, decidió aprovechar la “oportunidad” que le dio su empresa al despedirle y se fue a recorrer, en un primer gran viaje, el continente americano subiendo desde Ushuaia (Argentina) hasta Alaska (EEUU): la ruta Panamerikana.

De aquel viaje, Juan aprendió a desenvolverse en solitario por los países por los que fue pasando, pero sobre todo se dio cuenta de la importancia de la solidaridad entre las personas, ya que estando en Chile sufrió un fuerte terremoto que le puso frente a frente con la desgracia humana y la crueldad de la naturaleza. Aquel incidente estuvo a punto de cambiar por completo sus planes, pero gracias a la solidaridad de los chilenos, pudo continuar.

Después de aquella gran experiencia, se puso en marcha con su segundo proyecto: la Euroasiátika: de Avilés (España) a Shangai (China) en bicicleta.

La Euroasiatika: de Avilés a Shangai en bicicleta

En la segunda charla del ciclo de conferencias: “La Aventura de Viajar en Bicicleta“, de la Asociación BiciMundo, en la que conocimos a Juan, este gran aventurero fue capaz de transmitirnos la ilusión y la forma de entender la vida de un “nómada en bicicleta” de una manera amena, humana y muy cercana.

Su charla comenzó agradeciendo la ayuda y hospitalidad de todas aquellas personas con las que ha tenido la oportunidad de cruzarse a lo largo de los miles de kilómetros que lleva recorridos. Es consciente de que sus viajes, sin todas ellas, habrían sido otra cosa totalmente distinta.

Para un aventurero como Juan, que en apariencia viaja en solitario, un simple gesto, un “hola”, resulta tremendamente importante para sentirse acompañado en un viaje tan fantástico como esta particular Ruta de la Seda. Durante el tramo europeo, echó de menos esos pequeños gestos que en otros países, aun existiendo muchas más diferencias culturales y de idioma, se daban sin parar. Como bien nos comentó él mismo:

En Europa, cuando no hablas el mismo idioma se acaba la conversación

La sensación de distancia con las personas desaparece cuando te adentras en Asia, nos contó. Todo el mundo, aunque te separen lustros de cultura, siempre te presta su ayuda y hacen lo imposible por entenderte y hacerse entender.

Por lo menos, saludan y siempre tienen una sonrisa con la que recibirte.

Euroasiatika
Euroasiatika

Por diversas razones, a lo largo del viaje, Juan tuvo que modificar la ruta planificada, ya que en Irán se estaban celebrando elecciones presidenciales y las fronteras con Turquía estaban cerradas. Este hecho le obligó a cruzar el Mar Caspio uniendo las costas de Azerbaiján y de Kazajastán en un carguero que tardó tres días, nada más y nada menos. Sin embargo, a pesar de no haber podido conocer Irán directamente, sus palabras para los iraníes con los que tuvo la oportunidad de coincidir en Turquía fueron de gran admiración y cariño por su amabilidad y honestidad. En este punto, Juan coincide con muchos otros viajeros que han estado en Irán y que transmiten el mismo cariño por un país que no siempre es bien visto en nuestro entorno, en la mayoría de las ocasiones por desconocimiento, situación que contrasta con una de las frases que nos dejó el asturiano durante su charla:

Lo desconocido para mi no es negativo, sino todo lo contrario, lo necesito porque me hace sacar lo mejor de mi mismo.

La travesía por la estepa de Kazajastán, de unos 2.900 km, se le hizo interminable, al igual que la llegada a China. El problema de la corta duración de determinados visados, entre ellos el chino de tan solo un mes, le obligó a acelerar el ritmo de pedaleo (135 km por etapa) en determinados países para cumplir con el plan establecido y le privaron, según nos contó, de poder detenerse el tiempo que le hubiera gustado para conocer mucho mejor China. Cuando llegó a Shangai, tan solo le quedaban 2 días de visado y un problema con los billetes de avión le pusieron en un serio problema para salir del país. Finalmente, consiguió resolver la situación pidiendo ayuda económica a su hermana y volando de Shangai a Portugal.

La confianza en su propia intuición y en la “gente del camino” le han permitido hacer de sus viajes su vida y solventar, en cada momento, las dificultades que se le han ido presentando. Juan nos explicó, con la mano en el pecho en un gesto muy suyo, que a lo largo de estos años de vida en bicicleta ha adquirido una gran capacidad para leer las miradas de las personas y ha descubierto que saber que todo depende de él mismo y de su capacidad para dejarse ayudar es lo que le hace sentirse vivo.

Países atravesados

Para realizar la Euroasiatika, Juan Tuñón recorrió 23.000 km atravesando: España, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Albania, Grecia, Turquía, Georgia, Azerbaiyán, Kazajistán, Uzbequistán, Kirguistán, China y Portugal.

El equipo

Bicicleta: Juan Tuñón lleva una bicicleta de carga de la marca Surly, concretamente el modelo Big Dummy cuya parte trasera es más alargada permitiendo un mayor volumen de carga. Lleva cambio interno Rolhoff del cual nos dijo que estaba encantado, sillín Brooks B17 y frenos tipo V-Brake.

Tienda de campaña: Una tienda tipo iglú de tres plazas que le permitía tener mayor comodidad a la hora de cambiarse o de tener que pasar tiempo dentro de la misma.

Alforjas: Ortlieb delanteras. Las traseras son especiales para el tipo de bici de carga que llevaba.

GPS: Garmin (no supo concretarnos el modelo)

Conclusiones

La personalidad humana y cercana de Juan nos dejó un grato sabor de boca y un montón de sueños merodeando por nuestra cabeza. La sencillez con la que este gran viajero nos transmitió sus sensaciones y su filosofía de vida y de viaje caló hondo en todos los asistentes a su charla.

Creer en lo que uno hace y perseguir los sueños es lo que mejor sabe hacer Juan Tuñón, un asturiano que lleva consigo el recuerdo de un montón de miradas recogidas por todo el mundo.

La vida de nómada me gusta. Ahora tengo mucha libertad para hacer este tipo de cosas. A día de hoy estoy convencido de lo que estoy haciendo y de que lo estoy haciendo bien.

Próximos proyectos

Juan tiene claro que su vida, de momento, está sobre una bicicleta y después de 5 meses en España está a punto de emprender su nuevo proyecto: la ruta Panafricana: en bicicleta por África. Con él, en unos dos años, pretende dar la vuelta a todo el continente africano. Para esta nueva aventura, está buscando financiación a través de:

Desde aquí, seguiremos sus pasos y apoyaremos sus iniciativas como si fueran nuestras. ¿Y vosotros?

¡Un saludo viajero, CicloTravelers!