De Murcia a Granada atravesando Sierra Nevada en bicicleta, todo un reto

Sabéis de aquellas veces que hablando con un grupo de amigos a alguno de ellos, de repente, se le ocurre una idea, a priori, descabellada y, unos meses más tarde, acabas haciéndola realidad, pues ese fue el origen, el germen de una de las rutas cicloturistas más emocionantes y divertidas que recuerdo haber hecho. Por su dureza, por su significado y por los amigos que la hicieron posible.

La ruta la iniciamos en Águilas (Murcia) y, la idea era atravesar todo el Cabo de Gata hasta llegar a Almería y, a partir de ahí, adentrarnos en la Alpujarra almeriense para encarar la subida a Sierra Nevada desde Trevélez y bajar a Granada por las pistas de esquí y Pradollano.

Y es que aquella tarde loca, no recuerdo ahora mismo bien a quién se le ocurrió que podíamos ir a Granada en bicicleta cruzando toda la Alpujarra, pero el caso es que la mera idea de hacerlo nos cautivó a todos. Así que Iván, Pablo, Terma y el que escribe estas líneas empezamos a darle vueltas a esta preciosa aventura y, sin casi darnos cuenta, estábamos sumergidos en un nuevo viaje, plagado de contrastes, con paisajes que cambiaban de un día para otro. Del mar, a la montaña, de la tierra al cielo, en pocos kilómetros. Pasamos de las áridas pero impactantes tierras costeras del Cabo de Gata, a las verdes laderas de dura pendiente alpujarreñas que llevan al refugio de Poqueira (2.500 m) y al paisaje de alta montaña de las tierras del fantástico Mulhacén.

La ruta en etapas

De Águilas a Granada - La ruta
De Águilas a Granada – La ruta

ETAPA 1: Aguilas (Murcia) – Las Negras (Almería) / 97 km – 550 m de desnivel acumulado

El equipo al completo quedamos en Águilas porque cada uno venía de un destino diferente. La primera noche la hicimos en el Albergue Juvenil de Águilas. Un sitio tranquilo y barato.

Albergue de Águilas
Albergue de Águilas

La primera etapa hacia Las Negras transcurrió de manera tranquila, haciéndonos al paisaje costero y al propio viaje. Relajados, haciendo fotos y disfrutando de la buena compañía. Pasamos por Carboneras y por lugares con un sabor muy especial.

De camino a Las Negras
De camino a Las Negras
Cerca de Carboneras
Cerca de Carboneras

El cielo amenazaba tormenta, pero parecía que el agua no nos iba a pillar ese día. Daba la sensación de que íbamos huyendo de la nube de tormenta, … Y así fue, aquel día no nos cayó ni una gota, porque todo lo que tenía que caer lo hizo aquella noche mientras dormíamos. En Las Negras calló el diluvio universal y un poco más.

Inundaciones en Las Negras
Inundaciones en Las Negras

En Las Negras estuvimos dudando de si acampar o buscar un techo donde dormir. A la vista de lo negro que estaba el cielo decidimos buscar una casa para pasar la noche en vez de plantar la tienda de campaña y menos mal que lo hicimos por a la mañana siguiente todo el pueblo amaneció anegado de agua. Todas las calles eran balsas de agua. No sabemos lo que hubiera pasado de haber dormido en el camping, pero seguro que habría sido divertido.

Cenando bajo techo
Desayunando a tope bajo techo

ETAPA 2: Las Negras (Almería) – Almería / 52 km – 260 m de desnivel acumulado

A la mañana siguiente, al despertar nos encontramos con esto:

Nos dimos un paseo por Las Negras para ver los estragos de las lluvias torrenciales :

Después de la tormenta...
Después de la tormenta…

Sin mayor problema que rodar empapados continuamos nuestra ruta en dirección a Almería. Atravesamos todo el impresionante y siempre misterioso Cabo de Gata y llegamos a Almería con ganas de comernos el mundo.

Preparados para todo
Preparados para todo
Atravesando el Cabo de Gata
Atravesando el Cabo de Gata

El camino hacia Almería fue precioso. Por la costa, sin casi tocar el asfalto, pudimos disfrutar de una de las costas más vírgenes y bonitas del litoral español.

El descanso en Almería lo tuvimos bien merecido. Estuvimos buscando un albergue, pero finalmente nos decidimos por un hostal regentado por una pareja de ciclistas que nos acogieron de maravilla.

El descanso del guerrero
El descanso de los guerreros

ETAPA 3: Almería – Ugijar (Almería) / 87 km – 1.663 m de desnivel acumulado

Después de la noche en Almería y de haber dado buena cuenta de las excelentes tapas de los bares almerienses, nos despedimos de Terma y Pablo, Iván y yo continuamos ruta hacia la Alpujarra. Los desniveles empezaron a hacerse cada vez más duros, pero los paisajes se volvieron verdes y montañosos. Los pueblos blancos pintaban el paisaje de forma característica.

La Alpujarra
La Alpujarra

Pablo e Iván siempre demostrando sus grandes dotes musicales:

ETAPA 4: Ugijar (Almería) – Tevélez (Granada) / 44,91 km – 1.345 m de desnivel acumulado

De Ugijar a Trevélez pudimos disfrutar de los maravillosos paisajes de la sierra, con sus casas encaladas contrastando con el manto verde de las laderas. Siempre en continuo ascenso, nos vamos preparando para la etapa reina que nos espera al día siguiente.

Pueblo de la Alpujarra
Pueblo de la Alpujarra
Trevélez nos espera
Trevélez nos espera

ETAPA 5: Trevélez (Granada) – Poqueira (Granada) / 38,06 km – 2.655 m de desnivel acumulado

Con la sensación de que estábamos a las puertas de la etapa reina de nuestro viaje, nos levantamos en Trevélez dispuestos a desayunar como si no hubiera mañana. El desnivel que teníamos por delante no era para menos. Poco a poco fuimos ascendiendo, dejando atrás los pueblos blancos de la Alpujarra para adentrarnos en la sierra, en la alta montaña. Una niebla densa nos acompañó gran parte de la etapa lo que, sumado al gran esfuerzo y a las impresionantes vistas que, cuando se hacía un claro entre las nubes, se divisaba, le dieron un carácter muy especial a la gran ascensión.

Trevélez desde las alturas
Trevélez desde las alturas
Constante ascenso
Constante ascenso
Un alto en el camino
Un alto en el camino
La bruma nos acompaña
La bruma nos acompaña
Lo más duro quedó atrás
Lo más duro quedó atrás
Llegada al Refugio de Poqueira
Llegada al Refugio de Poqueira
Atardecer en Poqueira
Atardecer en Poqueira

Abrigados hasta los dientes, disfrutamos de una noche fantástica en uno de los refugios que, para el que escribe estas líneas, más buenos recuerdos le trae.

Antes de dormir
Antes de dormir

ETAPA 6: Refugio de Poqueira (Granada) – Granada / 67,19 km – 931 m desnivel acumulado

 A la mañana siguiente, con los músculos todavía entumecidos y cargados por la etapa del día anterior, desayunamos fuerte y pusimos rumbo a Granada. Aun quedaría superar un fuerte desnivel hasta llegar al Collado de la Carihuela (3.200 m), junto al Veleta (3.395 m). Los que me conocéis sabéis que las montañas son mi gran debilidad, mi pasión más ancestral, así que no os extrañaréis si os cuento que a mitad del camino eché la bici a un lado y subí a esa cumbre maravillosa que es el Mulhacén (3.478 m)…

Escapada al Mulhacén
Escapada al Mulhacén

El resto del día nos dejó unas imágenes en la retina difíciles de explicar. El cansancio acumulado, la altitud, las vistas, la niebla, la sensación de estar cumpliendo un reto, la llegada a Granada, la Alhambra, … Aun se me ponen los pelos de punta cuando recuerdo aquel día.

Pablo en acción
Pablo en acción
Disfrutando del paisaje
Disfrutando del paisaje
Pablo en la Laguna de la Caldera
Pablo e Iván en la Laguna de la Caldera
Llegando a la Carihuela
Llegando a la Carihuela
Llegando a la Carihuela
Llegando a la Carihuela
Llegamos!!
Llegamos!!
La Alhambra
La Alhambra

Resumen del viaje

De alguna forma, este viaje de cicloturismo demuestra que viajar en bicicleta te permite descubrir rincones fantásticos por tus propios medios. Disfrutar con amigos de un viaje así te enseña, te hace ser más humilde, te ayuda a conocerte a ti mismo y crea lazos de unión con tus compañeros imborrables porque permite que confluyan sentimientos, sensaciones, esfuerzo, belleza, risas, compañerismo y un montón de aspectos que lo hacen único e irrepetible.

En los casi 400 km de recorrido y los 7.404 m de desnivel acumulado superados en los 6 días de viaje, como habéis podido comprobar tuvimos calor, frío, mar, lluvias torrenciales, pendientes imposibles, alta montaña, mares de nubes, atardeceres a 2.500 m de altitud, … pero lo que más tuvimos fueron risas, esas jamás se perdieron.

Espero que os haya gustado el recorrido y que os animéis a hacerlo algún día. Merece la pena. ¡Hasta la próxima CicloTravelers!

P.D. ¡Ah! Aquí os dejamos algunas fotos más de aquel viaje maravilloso:

  • PABLO MARTÍ

    Hola a todos los seguidores de esta magnifica página web y hola Fer e Irene. Soy Pablo, el más flojo del grupo que ¨chupó rueda¨de las tres bestias que llevaba conmigo en ese maravilloso viaje. Muchísimas gracias por este regalo. Muchas gracias por recordarme, ahora que estoy en una etapa de crianza y recogimiento, que un día estaba haciendo el indio con vosotros por esas montañas y carreteras. A veces no hace falta coger un avión para realizar un viaje con los amigos, haciendo deporte, barato y divertido, y conocer espléndidos rincones y gentes. Nuestras sierras del sur son preciosas. Sólo se te olvidó una cosa Fer , decir que yo subí todo ese porrón de metros de desnivel acumulado con una cadena que pesaba más que yo, habiendo ¨candaicos¨ de 100 gr. del decatlon. Un besazo. Pablo Martí