Croozer Kid 2 y Chariot Cougar 2, dos fantásticos remolques

Hace unas semanas tuvimos la ocasión de probar uno de los remolques biplaza para bicicleta con mejor relación calidad/precio del mercado: el Croozer Kid 2. En una semana nos dio tiempo a probarlo en todas las condiciones posibles, porque salimos con él todos los días, lloviera, granizara o hiciera sol. Nos metimos por pistas de tierra y de asfalto y, en general, las sensaciones fueron excelentes, salvo por un par de aspectos que luego comentaremos en la comparativa con el Chariot Cougar 2.

En la actualidad, nosotros llevamos a nuestros hijos en un Chariot Cougar 2, un remolque biplaza que se encuentra en un escalón por encima del Croozer Kid 2 en cuanto a calidad de los materiales, acabados, confortabilidad y también, todo hay que decirlo, en el precio.

En cualquier caso, hoy os traemos una comparativa entre estos dos grandes remolques que, seguro, si sois amantes del cicloturismo y de los viajes en familia, os encantarán.

Comparativa Chariot Cougar 2 y Croozer Kid 2
Comparativa Chariot Cougar 2 y Croozer Kid 2

Comparativa entre el Kid 2 y el Cougar 2

Primeras impresiones

A primera vista, tanto un remolque como el otro están bien construidos y transmiten muy buenas sensaciones, se nota que son dos de los mejores remolques para bicicleta que existen en la actualidad y eso que, por precio, el Cougar 2 está en otra liga, mejor dicho en otra dimensión. En cualquier caso, se percibe en los dos modelos un buen diseño, quizás más aerodinámico en el Chariot que en el Croozer pero, en ambos casos, el calificativo sería de robustos, sólidos y con buen diseño.

Croozer Kid 2
Croozer Kid 2
Chariot Cougar 2
Chariot Cougar 2

El armazón de los dos remolques es de aluminio, pero el Chariot destaca por estar más cuidado que el del Croozer. Los kits de conversión para bicicleta, paseo o correr están mejor diseñados en el Chariot Cougar 2, pero en el Croozer Kid 2 van perfectos, es más, al ser más sencillos en este último modelo, a la larga, puede que sean más duraderos. Lo que llama la atención es lo bien pensado que está el sistema “Click n’ Store” del Chariot para llevar con nosotros los distintos kits de conversión. Por ejemplo, si vamos con la bicicleta, podemos llevar las ruedas del kit de paseo ancladas a la estructura del carro para usarlas en caso necesario y al revés, si vamos de paseo disponemos de una zona para colocar la lanza de la bicicleta. Resulta muy cómodo y útil.

Croozer Kid 2 de paseo
Croozer Kid 2 de paseo
Cougar 2 paseo
Chariot Cougar 2 de paseo

Donde quizás se aprecian más diferencias entre ambos modelos, además de en el diseño y en el maletero, es en la calidad de los tejidos en los que están construidos. El Cougar 2 presenta un tejido de mejor calidad, más impermeable y con numerosas zonas reflectantes por todo el remolque que lo hacen muy atractivo. El tejido del Kid 2 es más basto, tipo loneta, resistente al agua, sí, pero no tan impermeable como el modelo de Chariot. De hecho, uno de los puntos fuertes para decantarnos por el Chariot en lugar del Croozer fue la impermeabilidad, ya que este último tiene una serie de orificios en el suelo que, en caso de lluvia intensa, de tener que cruzar un arroyo o un charco pueden calar el interior del habitáculo. Cuando quieres viajar con el remolque, este punto hay que tenerlo en cuenta y es uno de los aspectos que nos hicieron decantarnos por el Cougar 2.

Croozer Kid 2 en acción
Croozer Kid 2 en acción
Chariot Cougar 2 en acción
Chariot Cougar 2 en acción

Desembalado y montaje

Cuando nos disponemos a desembalar y montar ambos remolques, observamos que el Croozer presenta más piezas sueltas que hay que ensamblar antes de sacarlo a la calle. Concretamente, deberemos montar el parachoques delantero y los diferentes catadiópticos o reflectores que vienen con el remolque: delanteros, traseros y para las ruedas. En el caso del Chariot, el remolque viene listo para echar a andar, salvo por la instalación de los catadiópticos, que habrá que instalar en los orificios habilitados al efecto.

Despiece Croozer Kid 2
Despiece Croozer Kid 2
Despiece Cougar 2
Despiece Cougar 2

Tamaño y peso

Cualquier remolque biplaza llama la atención por su tamaño, sobre todo si lo montamos dentro de casa (cuidado que no pasan por las puertas). Así que en ningún momento hay que perder de vista que son carritos voluminosos y pesados, aun plegados.

  • El Croozer Kid 2 pesa 16,9 kg y tiene unas dimensiones, plegado, de 104,5 x 86,5 x 27,5 cm, lo que le hace ser un carro bastante pesado pero con unas dimensiones en plegado que no están mal. Queda muy compacto y dentro se pueden guardar todos los accesorios.
Plegado Croozer Kid 2
Plegado Croozer Kid 2
  • El Chariot Cougar 2 pesa tan sólo 12,7 kg y, aunque no se puede clasificar como un carro ligeros, es un peso bastante bueno. Tiene unas dimensiones, plegado, de 107 x 80 x 28 cm, que lo hace que en volumen sea parecido al Croozer. La capacidad del Chariot para almacenar dentro los accesorios es menor por la forma de los asientos, pero queda muy compacto.
Plegado Cougar 2
Plegado Cougar 2

La capacidad de carga de uno y de otro es diferente, porque el Croozer tiene un amplio maletero integrado en el remolque, que hará las delicias de los que les guste cargar con todo, pero será un lastre adicional para el ciclista. El Chariot dispone de una bolsa trasera plegable con buena capacidad, pero no tanta como el Croozer.

En relación al peso, consideramos que es algo importante y que, al principio, no valoramos como se merecía. La primera vez que coges un remolque y colocas a los peques en él para salir en bicicleta te sorprende que tirar de ellos, sobre todo en subida, requiere estar en buena forma física. Es un lastre al que uno se tiene que acostumbrar, así que unos kilos de menos siempre se agradecen.

Confortabilidad y seguridad

En el ámbito de la confortabilidad es donde el Chariot ha hecho un mayor esfuerzo frente a Croozer. El sistema de sujeción, el almohadillado de los asientos y la ubicación de los asientos a distinta altura del suelo hacen del Chariot Cougar 2, uno de los remolques más cómodos. Por otro lado, la mayor anchura del Croozer Kid 2 le confiere a este último un mayor espacio de habitáculo, lo que hace la convivencia entre hermanos dentro del remolque mucho más pacífica. En este aspecto hay que valorar la envergadura de los niños y pensar que, con el tiempo, crecen y el espacio disponible se reduce. Si pudieramos elegir, combinaríamos el sistema de asientos a distinto nivel del suelo del Cougar 2 con el espacio disponible del Kid 2, pero como esto no es posible, pues nos quedamos con la comodidad de asientos.

Interior Croozer Kid 2
Interior Croozer Kid 2
Interior Cougar 2
Interior Cougar 2

Los dos remolques llevan 5 puntos de anclaje para proteger a los más peques y ambos carritos están homologados, pero no hay que olvidar que en España está prohibido circular por carretera con niños en el remolque. Por ciudad, depende de las ordenanzas municipales. En cualquier caso, nosotros no hemos tenido problema y lo usamos todos los días para llevar y recoger a los peques del cole y la guardería. Imaginamos que, con el tiempo, la legislación se adaptará a la de otros países europeos.

En movimiento

Aquí hay algunas diferencias que, bajo nuestro punto de vista, son importante de cara a hacer muchos kilómetros con el remolque. Hablamos del anclaje a la bicicleta y de la amortiguación:

  • En el caso del Croozer Kid 2, el sistema de anclaje a la bicicleta está compuesto por un elastómero rodeado de un muelle de gran resistencia. La movilidad del sistema es perfecta, permitiendo que si se cae la bicicleta, el remolque ni se entere, pero cuando estamos subiendo una pendiente, el muelle provoca una oscilación que se transmite a la bicicleta, generando cierta incomodidad al ciclista. Esta oscilación no es excesivamente molesta, pero se nota y hay que acostumbrarse a ella. Llama la atención y, si se van a hacer muchos kilómetros, no sabemos cómo afectará. Por otro lado, el Croozer Kid 2 no dispone de amortiguación y, a la hora de meterse por caminos, los peques seguro que notarán más cada bache con que nos encontremos. Una opción para mejorar este aspecto es ponerle ruedas Schwalbe Big Apple, para conseguir más confort.
  • El sistema de anclaje del Chariot Cougar 2 es tan sólo por elastómero, lo que da mayor estabilidad al conjunto, eliminando esos vaivenes de los que os hablábamos antes. El mecanismo de enganche también permite que, aunque vuelque la bicicleta, el remolque permanezca en su sitio, pero además, este remolque incluye un sistema de amortiguación ajustable al peso, que da una mayor confortabilidad para los pasajeros.
Anclaje Cougar 2
Anclaje Cougar 2
Amortiguación Cougar 2
Amortiguación Cougar 2
Reflectantes Cougar 2
Reflectantes Cougar 2

Otro aspecto que nos gustaría destacar es el ancho del remolque, el cual difiere de un modelo a otro, siendo en el Croozer de 90 cm y en el Chariot de 80 cm. Esta diferencia de 10 cm, que afecta al espacio interior del carro, a la hora de circular es importante porque en el caso del Chariot controlas mucho mejor las distancias y tienes las sensación de mayor seguridad cuando te cruzas con coches ya que sobresale menos por los lados de la bicicleta.

Precio

Para muchos, el precio será uno de los factores determinantes para decidir por un modelo, por otro o por ninguno de los dos. No hay que olvidar que estamos comparando dos de los mejores remolques que hay, por lo tanto partimos de unos precios bastante elevados en comparación con otros modelos más modestos.

  • El Croozer Kid 2, lo podemos encontrar por 400 – 500 € con todos los kits de conversión incluidos. Calidad/precio excelente.
  • El Chariot Cougar 2, sube bastante el precio, porque el kit básico asciende a 740 – 800 €. Si se eligen más kits de conversión, habrá que sumarle a ese precio de partida unos 100€ por kit. Calidad/precio no tan atractiva porque, aunque es un carro fantástico, el precio es muy elevado y puede que poco accesible para algunos cicloviajeros con peques. Pero también es cierto que, aunque el mercado de segunda mano no tiene demasiados artículos de este tipo, los que existen suelen estar en buen estado y a un precio más ajustado, por lo que ésta puede ser una buena opción.

Conclusiones

Moverse en bicicleta o hacer cicloturismo con los más pequeños de la casa es una experiencia enriquecedora para toda la familia y poder hacerlo desde que los niños son muy pequeños es fantástico. Los remolques son artículos caros y que requieren de cierto espacio en casa para su almacenamiento, por lo que su uso en España no está demasiado extendido, pero es una opción muy interesante para los que nos apasiona viajar en bicicleta y compartir nuestra afición con nuestros hijos.

¡Hasta pronto CicloTravelers!